Emepé

La presencia del huesped es liviana como el cesped

miércoles, 9 de enero de 2008

Pequeña Biografía de un Gran Hombre

Elpídio Sercón Denao, Abogado, casi Médico y Economista nació en Barricada dos Vinos, localidad Uruguaya limítrofe con el Brasil, hijo de Emiliana Sercón y Shisus Cristao Denao. Cuando el pequeño Elpídio contaba con tan solo tres meses, la familia se trasladó a Buenos Aires. El pequeño Elpídio se mostraba como un niño muy despierto (casi no dormía) y su madre optó por una receta de psicología heterodoxa: si el niño no quería dormir, pues ella sí. Así fue que el pequeño Elpídio fue abandonado a la escasa edad de cuatro meses. Sus padres adoptivos, un matrimonio de polacos, acostumbraron al pequeño a los rigores de las costumbres de los pueblos duros de Europa del este y dado el habitual suministro de Ginebra y otras bebidas blancas junto con la mamadera, Elpídio superó su temprano insomnio.
La infancia del niño transcurrió sin mayores diferencias a la de otros pequeños. Iba a la escuela pública, contaba con amigos, jugaba al fútbol y gustaba de tocar el timbre y salir rajando. Cocluída su formación primaria y secundaria, ingresó en la facultad de derecho donde se doctoró en leyes. Durante los cinco años que tardó en recibirse con Honores (Juan Honores sería, además del estudiante con quién juró, su más fiel amigo) planificó su primer alegato. Noches enteras de insomnio Elpídio las pasó recitando en su mente: Elpídio Sercón Deanao llegó a este estrado para demostrar la inocencia de ¨ nombre hipotético del reo ¨. Pero la vida le jugaría una mala pasada en su primer y único caso, le tocó defender a Billy Cadenas, alias Juan Marcelo Perez, barrabrava de Sportivo Camberro y jefe de la brigada clandestina de protección del presidente de la república conocida como: la manopla presidencial. Parado frente al juez, nervioso y ansioso, Elpídio comenzó su alegato, pero una serie de malos entendidos lo llevaron al fin de su Carrera. A continuación se transcribe parte del diálogo con el Juez.
Elpídio: Elpídio Sercón Denao....
Juez: Concedío
Elpídio: Me temo que hay un mal entendido, su señoría.
Juez: Mantan tiru tiru . Condeno al acusáo a 100 años de prisión más accesorias legales y costas.
La sala estalló en un ensordecedor bullicio en medio del cual se escuchó claramente la amenaza de muerte del mentado Billy.
Elpídio decidió salvar el pellejo y abandonar su sueño y se trasladó a la ciudad de Córdoba, donde se empeñó en ser doctor, pero ésta vez intentando graduarse en medicina. Su leal amigo, Juan Honores, lo siguió en el exilio, un poco por lealtad y otro poco porque las amenazas de Billy lo habían alcanzado. Encariñado con su amigo, Juan lo bautizó Elpí, pero dado que la facultad de medicina era un ámbito más cientificista, el resto de sus compañeros le decían trescomacatorcediecisésis, apodo que se apocopó en trescoma y que los potenciales pacientes del abnegado estudiante tomaban como una mancha negra en su currículo, confusión que se agravó cuando en una de sus primeras prácticas se le presentó un caso muy complicado.
El hombre llegó a la guardia con un cuadro febril. Elpídio le prescribió una serie de estudios exhaustivos y luego de estudiarlos durante una semana citó al paciente.
- No tengo dudas de que lo que lo aqueja es el mal de Risver.
- ¿Es eso muy grave?
- No lo sabemos señor Risver.
El señor Risver falleció días después y la autopsia determinó que había sufrido una severa indigestión y un muy mal diagnóstico.
Así fue que Elpídio marchó a su segundo exilio, donde también lo acompaño Juan Honores, un poco por lealtad y otro poco porque el pueblo lo sindicaba como la persona que había ofrecido Sandía con vino tinto al occiso.
Elpídio se instaló en Entre Ríos, y allí fue donde descubrió su facilidad para las Matemáticas, lo que lo volcaría definitivamente a la Economía. Las Matemáticas eran trillizas, hijas de Emiliano Juan Cruz Aníbal Matemática y vivían junto a la casa que Juan y Elpídio ocupaban en Entre Ríos. Elpídio trabó relación con María Laura Matemática, pero pese a su fidelidad, las hermanas se prestaban al novio y al cabo de unos meses las multipes hijas de Don Emiliano etc estaban multiplemente embarazadas. El señor Matemática apuntó a Elpídio con una escopeta doble caño y el hombre debió agudizar sus conocimientos de economía para lograr sostener la manutención de los nueve párvulos quienes eran increíblemente parecidos a Juan Honores, el cual desde su exilio en el Tíbet se orientó a la filosofía y se hizo mundialmente famoso con la publicación de su ensayo ¨ ¿Como ir a meditar a un lugar remoto cuando se vive en el Tíbet? ¨ Elpído, entretanto, trabaja en un Drugstore de 6 a 16, en una estación de servicio de 16 a 24 y en un garage de 24 a 6. Es muy querido por sus 9 hijos, su suegro, sus tres mujeres y sus tres maridos.

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